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24/9/09

El hombre más rico de España hace ropa fuera de ella

Amancio Ortega, el hombre más rico de España
Fuente: El País



Algo más de 40 años después de empezar a fabricar batas de señora en un taller de A Coruña, Amancio Ortega es uno de los hombres más ricos de todo el planeta, con una fortuna que esta semana ha alcanzado un valor récord de unos 16.600 millones de euros, según una estimación realizada por el diario El País (domingo 26 de noviembre de 2006) a partir de la información disponible en diferentes registros públicos sobre una treintena de sociedades controladas por el empresario.

Según cuenta Miguel Jiménez en la citada investigación, «el fundador de Zara ha ido creando un imperio paralelo con los fondos que genera Inditex, la sociedad en la que se integra Zara y el resto de cadenas del grupo. Ortega se ha apuntado a la moda del ladrillo, que ha combinado con las inversiones financieras. Con todo, su posesión más preciada sigue siendo el 59,294% del grupo de moda que creó y que esta semana ha superado por primera vez los 25.000 millones de valor en Bolsa.

Ortega tiene este año un sueldo de 600.000 euros como presidente de Inditex, el mismo que el año pasado. Hay al menos un centenar de altos ejecutivos entre las empresas del Ibex 35 con un salario mayor. Pero para Ortega su sueldo no es nada al lado de los 247 millones de euros en dividendo que le ha dado este año la compañía. A su vez, esa cifra palidece al lado de lo que valen en Bolsa sus 369,6 millones de acciones de la compañía: 14.595,5 millones de euros, 4.000 millones más que a principio de año.»

«Zara abrió sus puertas en 1975 en A Coruña con moda a precios baratos. En 1979 había seis tiendas Zara en A Coruña, Vigo, Lugo y Ourense. El 12 de junio de 1985 se constituye Inditex (Industria de Diseño Textil, SA) para aglutinar las distintas actividades mercantiles derivadas del negocio de distribución de moda. Tras el fuerte proceso de crecimiento en España en la década de los ochenta y la expansión internacional de los noventa, el grupo adquirió velocidad de crucero con el nuevo siglo.

En el último ejercicio, cerrado el 31 de enero pasado, Inditex se convirtió en líder europeo de la moda en ventas, por delante del grupo sueco Hennes & Mauritz (H&M). Facturó 6.741 millones y ganó 803 millones. Inditex está ya presente en 64 países y el pequeño taller de 1963 se ha convertido en un grupo que da empleo a unas 65.000 personas.»

El lujo como sentido último

El lujo como sentido último
El caso de Shahra Marsh



Hace unos días, el presidente del grupo suizo Richemont, el segundo mayor grupo dedicado a los productos de lujo, anunciaba un aumento de 11% de las ventas en los primeros cinco meses de su ejercicio 2008-2009. Las cosas, a pesar de la crisis, parece que no van mal para los más ricos.

En una etapa de la sociedad de consumo donde la clase media ha normalizado el consumismo, el mercado de lujo supone la aspiración para, justamente, destacar en esa clase media. La obsesión por lo exclusivo llega así a la mitificación de estos productos entre una buena parte de la población. Y las tiendas (incluso los supermercados) se llenan de artículos de accesible "exclusividad" (perfumes, ropa y complementos caros, pero no imposibles para buena parte de la clase media).

Mientras, una pequeña minoría se afana en delimitar lo "exclusivo accesible" de lo "exclusivo", como método para acceder a la élite, sobre todo si ese es el único sentido de tu vida: La historia de Shahra Marsh es una buena muestra.

« Nació hace 52 años en una acomodada familia de Teherán, hija de un parlamentario iraní, y se acostumbró a vivir rodeada de objetos hermosos. La caída del Sha Reza Pahlevi y la llegada del ayatolá Jomeini le obligó a ella y a su familia a abandonar el país y buscar refugio en Europa. Acabó casándose con un ciudadano británico que prolongó su vida de lujo y comodidades. El matrimonio se rompió y con el divorcio desapareció también la buena vida.

Pero Shahra Marsh no pudo resignarse a la vulgaridad de una vida ordinaria y se convirtió en un personaje que ningún guionista de Hollywood podría haber creado sin recurrir a la fantasía: aprovechó su buena educación, su fluido francés y su capacidad para imitar el acento norteamericano para convertirse en una aristócrata dedicada a coleccionar vestidos de alta costura, joyas, muebles antiguos y pinturas. Todo ello pagado con cheques sin fondos.

Shahra Marsh, que se hacía llamar a veces Shahra Christina Sylvia Marsh de Savigny, estudiaba al detalle los catálogos de las grandes casas de subastas de Londres, París y Ginebra. Se vestía con sus mejores galas de Dior o Cartier, se cubría con un abrigo de pieles de 25.000 euros y lucía collares, anillos y pendientes de diamantes para visitar los locales de Sotheby’s, Christie’s, Bonhams o Giaffery para familiarizarse con sus empleados y ganarse su confianza. Confianza era la palabra clave de todo su montaje: hacer creer a sus víctimas que era una multimillonaria de toda confianza y que hubiera sido de mala educación dudar de ella y negarse a entregarle los tesoros que compraba hasta que el cheque con el que pagaba se hubiera hecho efectivo. Mientras el cheque seguía su curso, ella cambiaba de domicilio y de teléfono.

La elegante y seductora Shahra se inventaba cualquier excusa para que le adelantaran la entrega. Quería aquellas joyas para lucirlas al día siguiente en una fiesta. Si no podía tenerlos para entonces prefería no comprar. Y anulaba la orden. En una ocasión, un empleado de la sala Giaffery, en París, cogió el Eurostar para entregarle con urgencia en Londres unas joyas de esmeraldas y diamantes.

En 2004 pasó 10 meses en la cárcel por fraude, pero eso no hizo más que aumentar su obstinación. Todo se acabó en abril del año pasado, cuando fue detenida por la policía británica. Los investigadores descubrieron lo que el juez ha definido como "una cueva de Aladino" en un depósito del Este de Londres y una caja de caudales en el centro de Londres. Había joyas, ropas, cuadros y muebles antiguos valorados en cerca de tres millones de euros. No vendía nada. Lo guardaba todo para el futuro. Era su pensión. Su abogado defensor alegó que Marsh es "una obsesiva coleccionista de objetos hermosos". Pero, tras declararse culpable de 38 acusaciones de estafa, el juez la condenó a seis años de cárcel.»

Texto sobre Shahra Marsh extraído de "La aristócrata ladrona". WALTER OPPENHEIMER - El País - 05/10/2008

Comprando identidad

« Cambiar de imagen, pero sobre todo contratar imagen, se ha convertido ya en un nuevo producto de consumo para personas inseguras con su físico, ejecutivos que quieren representar bien su marca corporativa o, simplemente, adolescentes despistados con recursos. Asumir los propios límites y dejar la tarea en manos de agencias profesionales es la novedad que se extiende a pesar de los tiempos de crisis. Es más, proliferan los cursos de formación en protocolo, pues muchas compañías hoy en apuros se esfuerzan por vender una imagen falsa de éxito. [...]

Cada vez es más común regalar una asesoría de imagen a la esposa o a la madre, y las agencias de viajes y los hoteles de lujo ofertan visitas guiadas a las tiendas. "Cuesta unos 300 euros una mañana. Lo utilizan sobre todo japoneses", cuenta Patricia Rosales, fundadora de la Escuela Superior de Moda y Empresa (ESME), que imparte cursillos de 60 horas para convertirse en personal shopper. Asisten unas ochenta personas al año. "Hemos tenido que crear uno especializado en hombres porque cada día se demanda más. Igual que el servicio de hacer la maleta" [...]

El personal shopper quiere ahora hacerse un hueco en las tiendas. Por lo pronto, El Corte Inglés ofrece este servicio previo pago, y la cadena Mango, de forma gratuita. "En Estados Unidos se encuentran en todos los grandes almacenes. De hecho, nació en 1997 como una estrategia comercial. No salías de la tienda con una falda, sino también con una chaqueta que le iba a todo", recuerda Rosales [...]

Su tarea, aseguran en todas las agencias, no se limita a recorrer las tiendas más modernas. La clave está en combinar un traje de caballero de 4.000 euros con una camisa de Zara de calidad de 60 euros. Se trata de aprender a conjuntar.

Tras el paso por la consultoría -que puede durar tres meses-, el cliente debe ser capaz de comprar con criterio, aunque existe mucho remolón a quien los personal shoppers acercan a la oficina la ropa elegida dos veces al año. »

Extraído de "Compro una identidad", ELISA SILIÓ en El País 08/01/2009.

22/9/09

¿Quién paga el lujo?

« Desde que el sindicato Deri Is comenzó su actividad sindical en las fábricas de la empresa turca DESA, con el fin de remediar las deplorables condiciones de trabajo que sufrían las trabajadoras (jornadas de trabajo interminables, salarios miserables, carencia de agua potable así como de servicios higiénicos e incumplimiento de coberturas sociales como bajas de maternidad y enfermedad), 44 trabajadoras han sido despedidas de dos fábricas que producen artículos de lujo para el mercado europeo. A pesar de 4 meses de presión ante las principales marcas compradoras de los artículos de DESA, la mayoría de éstas siguen sin reconocer su responsabilidad en el conflicto, dejando que la empresa no acate la sentencia judicial que reconoce la represión sindical y obliga a la readmisión de las trabajadoras despedidas. En España, El Corte Inglés, cliente ocasional de DESA, ante la presión de la CRL, finalmente ha mostrado su voluntad de intervenir de forma coordinada con las otras marcas.

Con el fin de denunciar las deplorables condiciones de trabajo y la represión sindical que sufren las trabajadoras de dichas fábricas, Emine Arslan, trabajadora de la fábrica DESA en Turquía, y Nuran Celenç, miembro del sindicato turco Deri Is, recorrerán Europa, incluida España, para demandar a las empresas clientes un compromiso claro y la puesta en práctica de políticas que garanticen condiciones de trabajo dignas en sus cadenas productivas.

La libertad sindical es un derecho no es un lujo. A las trabajadoras les corresponde parte de los cientos e incluso miles de euros que pagan los consumidores europeos por estos artículos que ellas producen. Prada tiene la responsabilidad de garantizar que los derechos laborales son respetados en su cadena productiva. »

- Más información en la Campaña Ropa Limpia ( http://www.ropalimpia.org/noticia.php?idc=19&idn=152&idi=es )